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| Cachivachero |
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Comprar artículos con la idea de que, tal vez algún día los usará, no es lo más aconsejable, ni siquiera es algo rentable. Es probable que en un momento dado, llegue a necesitar esas cosas, pero ¿debe guardar todo lo que tal vez precise en el futuro? De ser así, tendría que alquilar un galpón gigante o tinglado. Todo lo que adquiramos, sea un mueble, adorno o un elemento de cocina, demandará limpieza, atención, espacio de almacenamiento y seguramente, reparaciones. Tengamos presente otro detalle, en el mismo instante en que salimos del negocio rumbo a casa con el producto, automáticamente éste pierde un elevado porcentaje de su valor inicial, lo cual es poco conveniente para nuestros bolsillos. ¿Por qué una persona necesita acumular muchas cosas? Porque ha encarado de mala manera la vida, y esto forma parte de la locura e hipocresía que enferma a nuestra sociedad cada vez más. Todos los medios nos gritan, compra, compra ¡¡compra!! Y nosotros obedecemos ciegamente, casi sin pensar, sin evaluar las ventajas o desventajas de dicha actitud. Comencemos por tomar conciencia, observar conductas y evaluar nuestras acciones. Por otro lado, cuidemos, valoremos y apreciemos lo que ya tenemos como propiedad. Pongamos en orden las cosas, aquello que no usamos, regalémoslo, ayudar a otros, nos hará sentir muy bien. Y si no sirve más para nada, tirémoslo a la basura. Deshacerse de lo innecesario dejará tiempo disponible para otras cosas. No se llene de objetos sin sentido, sólo porque puede comprarlos o haciéndole caso a la publicidad. Simplifique su vida. El deseo de tenerlo todo, es dañino. Tome el control sobre las cosas y sobre su vida. Sea prudente con los gastos. Acumule afectos y buenos sentimientos, atesore excelentes momentos, que no ocupan un lugar material, pero sin embargo llenan el corazón y abastecen el alma de verdadera y genuina satisfacción. |


Los cachivacheros, son personas que padecen el “Síndrome de acumulación compulsiva”. Se trata de un desorden patológico que se caracteriza por acumular cosas inútiles. Placares llenos de ropas y zapatos, la cochera abarrotada de herramientas y elementos de ferretería, cientos de cosméticos que pronto superarán la fecha de vencimiento, partes de computadoras, cajas y cajas conteniendo objetos, que quizás ni recuerde para qué los puso allí.

